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miércoles, 24 de agosto de 2022

¿La cultura machista se puede naturalizar en el discurso periodístico de dos notas: una de La Prensa Gráfica y otra de Noticiero Hechos de Canal 12 sobre Feminicidios en El Salvador?

Por Susana Melina Portillo Herrera

La posición privilegiada del hombre sobre la mujer ha sido una realidad latente con cientos de años de antigüedad en el mundo. Gracias a la lucha de mujeres organizadas que constituyeron las primeras olas de los movimientos feministas, las nuevas generaciones hoy pueden ver un mundo diferente.

No obstante, el machismo es un rasgo cultural que en la actualidad aún sigue perpetuando el sistema de dominación de los hombres sobre las mujeres. Las sociedades de todo el mundo han atravesado y continúan atravesando una constante evolución en cuanto a las desigualdades entre lo masculino y lo femenino.

En El Salvador, en 1930, una mujer llamada Prudencia Ayala lanzó su candidatura para Presidenta de la República, y aunque dimitió al no encontrar el respaldo que necesitaba, dio la apertura para colocar el sufragio femenino en la agenda nacional. Siendo así como en el año 1950 las mujeres salvadoreñas conquistaron ese nuevo derecho. (FUNDE, s.f.)

Figura 1:

Prudencia Ayala (Ferrer (2011)


Setenta y dos años más tarde, las notas periodísticas sobre feminicidios en medios como Canal 12 y La Prensa Gráfica siguen reproduciendo la cultura machista como una cultura hegemónica, según el concepto de hegemonía de Gramsci (Gruppi, 1978). Que, aunque no sea impuesta por la fuerza, permanece normalizada en una sociedad donde, según estadísticas, junto con Honduras representa las naciones con mayor índice de violencia de género en la región centroamericana (FUNDE, s.f.). 

En ese sentido, se puede decir que lo natural se contrapone a lo cultural, siendo este último una serie de significados construidos por las diferentes sociedades humanas, que traen consigo una serie de maneras de actuar y pensar que son culturalmente aceptadas. Con el paso del tiempo y la existencia de una cultura hegemónica por encima de otras, naturalizar algunos significados se vuelve algo muy habitual y no precisamente positivo.

La sociedad al percibir de esa forma el machismo, ignora el hecho de que en realidad es una construcción de significados que son aprendidos. Y tal como lo plantea el pensamiento gramsciano, este aprendizaje se hizo y continúa haciéndose a través de los mecanismos de: la educación, la religión y los medios de comunicación (Gruppi, 1978).  Estos tres actores de la comunicación y la cultura representan en El Salvador, así como en muchos otros países, una enorme parte del aprendizaje de los individuos.

Los medios de comunicación, a diferencia de las iglesias y los centros escolares, no se adjudican tan deliberadamente una función educativa. Pues, si bien existen espacios denominados “educativos” dentro de ellos, en el ámbito periodístico suelen presumir de objetividad y de limitarse a presentar los hechos tal cual sucedieron.

Sin embargo, existe un sesgo ideológico que marca la pauta para la creación de los mensajes; y el discurso periodístico no es la excepción, pues es creado por periodistas que no pueden escapar de esta regla. Viven dentro de un contexto cultural, donde a través de múltiples formas, han integrado dentro de su realidad un conjunto de significados que reconocen como naturales.

Es aquí donde se vuelve preocupante la naturalización de significados para las clases subalternas, que son las que no encuentran pertenencia en la cultura de la clase hegemónica. Para el caso, el machismo que representa una estructura patriarcal, favorece a los hombres, principalmente heterosexuales y blancos. Y, por el contrario, las mujeres se ven expuestas a patrones culturales que las desfavorecen, pero que continúan aprendiendo y reforzando. Esto a través del proceso de comunicación, donde se observa incluido el discurso periodístico, que no está exento de la subjetividad cultural.

No existe la función única de informar

Para entender cómo ocurre la naturalización de significados dentro y a través del circuito del proceso de comunicación periodística resulta necesario entender que ningún mensaje puede ser completamente objetivo. Por lo que los mensajes periodísticos no se mantienen al margen de la influencia ideológica que pueda ejercer el medio y los periodistas.

Según el teórico cultural y sociólogo jamaiquino Stuart Hall, la comunicación mediática no es un proceso lineal conformado por emisor – mensaje – receptor, en donde los medios dan un discurso que es recibido y aceptado por la audiencia. Sino que, se trata de un circuito integrado por: Producción, Circulación, Consumo y Reproducción (Hall, 1980, p. 1). 

Figura 2:

Esquema modelo de la comunicación de Stuart Hall 

Nota: captura de pantalla de la versión digital del texto de Hall (1980) sobre su modelo de comunicación (p. 3).

Para el caso, en el momento de la producción del mensaje el periodista que lo construye  es el arquitecto y los materiales de construcción son sus experiencias personales, conocimientos, significados, y en general todo su marco de referencias que existe de acuerdo al orden cultural en el que vive. Siendo lo que sucede en las notas de La Prensa Gráfica y Canal 12, donde ocurre un proceso de construcción de significados, o como diría Hall, una codificación.

Bajo esa línea, los periodistas tienen una responsabilidad enorme con los públicos y con la sociedad en general. Tanto el contenido como la forma de los mensajes que difunden inciden en la constante construcción de los patrones culturales de pensamiento y de conducta en la sociedad. 

La revictimización de la mujer

Dentro de la gran diversidad de formas de expresión de la cultura machista, revictimizar a la mujer por la violencia que ella misma sufre es más común de lo que se piensa. Según la fundación internacional Save the children (2020), la revictimización es “la respuesta que da el sistema a una víctima. Hace que reviva la situación traumática y vuelva a asumir su papel de víctima. Esta vez no es sólo víctima de un delito, si no de la incomprensión del sistema” (pp. 1).

En términos generales, revictimizar significa responsabilizar a la víctima por el daño que sufrió, y eso en consecuencia representa también una forma de violencia hacia las mujeres. Se denomina violencia simbólica y se impone gracias a la práctica discursiva que crea y refuerza la cultura y así genera una creencia y conductas que puede ser discriminadoras, prejuiciosas y generadoras de estereotipos (Observatorio Nacional, 2019).

La violencia simbólica que revictimiza a las mujeres está presente en las ediciones de los periódicos y noticieros de los medios, donde se presentan mensajes sobre la violencia hacia las mujeres. El abordaje que los periodistas le dan a estos hechos, en una cantidad considerable de casos, ha dejado mucho que desear respecto a la lucha por los derechos de este sector.

El tratamiento periodístico que reciben las notas de La Prensa Gráfica sobre feminicidios es tan alarmante como la violencia misma. Es común leer mensajes periodísticos como: “Mujer es asesinada presuntamente por su exesposo en un acto de celos” (Martínez y Álvarez, 2020). Ver noticia aquí: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Mujer-asesinada-presuntamente-por-su-exesposo-20200904-0031.html

Figura 3

Nota de La prensa Gráfica

 Nota: Captura de pantalla del periódico en su versión digital (Martínez y Álvarez, 2020).

En este caso, se da un fenómeno cultural donde la violencia ejercida por el victimario pasa a competir por el protagonismo con datos irrelevantes que se reconocen como justificantes del crimen, y que al mismo tiempo reproducen patrones de violencia simbólica que culpan a la mujer por la agresión que sufrió y restan culpa al victimario. Los celos del feminicida pueden llegar a representar un justificante de la violencia que ejerce contra la mujer y este fenómeno se circula y se reproduce en la práctica discursiva.

Ante situaciones como éstas las víctimas  se vuelven el foco de críticas de una sociedad conservadora, que no lo piensa dos veces para señalar a la agredida y no al agresor. Es importante recalcar que buena parte de la responsabilidad recae en los medios de comunicación, a través de los cuales se normalizan y se refuerzan estas formas de cultura.

El concepto cultural del “hombre”

Al mismo tiempo que se responsabiliza a la mujer por la violencia que sufre, al hombre se le justifica por haberla llevado a cabo. Se otorga entonces un significado al rol de las mujeres como un concepto relacionado a la pulcritud, la mesura y la ingenuidad. Motivo por el cual una mujer ebria, con mini falda, o inclusive con una vida sexual activa fuera del matrimonio, son conceptos que rompen con lo aprendido.

Por el contrario, el hombre es concebido como un ser más instintivo, con carencia de control sobre sus actos, cuya cordura es fácilmente nublada por celos, alcohol, deseo sexual, entre otros. Algo que podemos ver ejemplificado en el texto periodístico: “Se presume que el exesposo de Elba López la asesinó e hirió a su pareja como un acto de celos” (Martínez y Álvarez, 2020).

De esa forma, así como se busca responsabilizar a la víctima también se pretende justificar al victimario, pues “la agresión a la mujer se ve popularmente como un delito espontaneo y aislado por un aparente descontrol del agresor, que a veces tácita e inconscientemente se justifica, porque se considera que la mujer lo provocó” (Fung, 2014, p.167). Y, en consecuencia, el significado que se tiene naturalizado de un hombre, es el de alguien incapaz de razonar y frenar sus impulsos.

Figura 4: 

Cavernícola

Fuente: (Fabio, 2016) https://pastorfabiogroup.wixsite.com/miblog/single-post/2016/11/10/de-mentalidad-de-cavern%C3%ADcolas-a-mentalidad-de-conquista 

La prevención de la violencia: otra tarea de la mujer

La precaución femenina ante la violencia masculina es una práctica cultural afianzada en la reproducción del machismo, donde el discurso periodístico no se queda atrás en su reforzamiento dentro de la sociedad. La culpabilidad de la víctima por la violencia que ha sufrido es una cosa y la precaución que deben tener las potenciales víctimas es otra diferente, aunque la raíz es la misma: la cultura machista.

Para el caso, el discurso periodístico: “Se llevó a cabo un foro de prevención de feminicidios” gira en torno a que la prevención del feminicidio es un tema que atañe a las mujeres de todas las edades, idea que deja muy en claro al hacer énfasis en la importancia de que las mujeres identifiquen a tiempo la violencia en sus hogares para “no ser víctimas mortales de sus agresores” (Boquín, 2018).

Vídeo 1.

Nota periodística de Canal 12 

Fuente: (Boquín, 2018)

El tratamiento mediático influye sobre la construcción social de la violencia machista. Históricamente ha influido de forma negativa; sin embargo, como plantea la investigación de la ONG feminista Mugarik Gabe (2018) “los medios pueden ser tanto agentes revictimizadores como aliados que colaboran en la denuncia” (p. 8). Y en ese sentido, una acción contra hegemónica podría constituir que los medios cuestionen los patrones culturales naturalizados dentro de las salas de redacción y productoras de noticieros, y capaciten a los periodistas para comenzar a desnaturalizar los significados que la cultura machista ha implantado tanto en ellos como en el resto de la sociedad.


Referencias

Boquín E. Noticiero Hechos (28 de julio de 2018) Se llevó a cabo un foro de prevención de feminicidios. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=JiSBPyPSh3Y

Fabio, P. (2016). De mentalidad de Cavernícolas a Mentalidad de Conquista. Recuperado de: https://pastorfabiogroup.wixsite.com/miblog/single-post/2016/11/10/de-mentalidad-de-cavern%C3%ADcolas-a-mentalidad-de-conquista

Ferrer, S. (2011).  Redención femenina, Prudencia Ayala (1885-1936). Recuperado de: https://www.mujeresenlahistoria.com/2011/05/redencion-femenina-prudencia-ayala-1885.html

FUNDE. (s.f.). Breve recorrido histórico de la participación de las mujeres en El Salvador.  Funde.org. Recuperado el 20 de agosto de 2022, de http://www.repo.funde.org/id/eprint/921/3/APD-105-Art1.pdf

 Fung, M. (2014). Análisis de la publicación periodística de notas relacionadas a casos de violencia doméstica de género la violación de los Derechos Humanos de las mujeres. Costa Rica: Universidad de Costa Rica.

Gruppi, L. (1978). El concepto de hegemonía en Gramsci. México. Ediciones de cultura popular

Martínez R. y Álvarez M.  (2020, 4 de septiembre). Mujer fue asesinada en San Miguel presuntamente por su esposo. Noticias de El Salvador - La Prensa Gráfica | Infórmate con la verdad. https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Mujer-asesinada-presuntamente-por-su-exesposo-20200904-0031.html

Mugarik Gabe (2018). El papel de los medios frente a las violencias machistas ¿Informas o desinformas? España: Creative Commons. PDF: https://www.mugarikgabe.org/wp-content/uploads/2018/06/DossierMedios.pdf

Revictimización: ¿qué es y qué sucede en el caso de los abusos a menores? (2020, 25 de noviembre). Save the Chilldren. Recuperado de: https://www.savethechildren.es/actualidad/que-es-revictimizacion

Hall, S (1980). Codificar y decodificar. En: Culture, media y lenguaje. (pp. 129-139). Traducción: Silvia Delfino.

Vaquerano, V. (s.f) Nuevas Leyes Promueven periodismo con equidad de género en El Salvador. Observatorio de Violencia Contra las Mujeres de ORMUSA. Recuperado de: https://observatoriodeviolenciaormusa.org/violencia-simbolica/nuevas-leyes-promueven-periodismo-con-equidad-de-genero-en-el-salvador/

Violencia simbólica: se impone gracias al lenguaje que persuade y ordena. (s/f). Observatorioviolencia.pe. Recuperado el 20 de agosto de 2022, de https://observatorioviolencia.pe/violencia-sibolica-se-impone-gracias-al-lenguaje-que-persuade-y-ordena/


Susana Melina Portillo Herrera: Es una periodista salvadoreña apasionada por la escritura y la fotografía. Amante de los animales, fiel simpatizante de los movimientos feministas, aunque con mucho que aprender de ellos todavía. Sueña con ver un mundo donde las mujeres puedan vivir a plenitud con total libertad. 

 

 

Algunos aportes del comunicólogo mexicano Luis Jesús Galindo Cáceres a los estudios de comunicación y cultura

Por Karla Elizabeth Alvarado De Medrano

Este ensayo responderá la siguiente pregunta: ¿Cuáles fueron algunos aportes del comunicólogo mexicano Luis Jesús Galindo Cáceres (2004 y 2011) para los estudios de Comunicación y Cultura? Con la finalidad de ampliar la perspectiva sociocultural como estudiante de la Maestría de Gestión Estratégica de Comunicación respecto al criterio y aportaciones de Jesús Galindo Cáceres, he decidido analizar la trayectoria del autor, para comprender cómo concibe él la cultura desde la comunicación. Pero primero describiré brevemente su perfil biográfico.

¿Quién es Luis Jesús Galindo Cáceres?

Luis Jesús Galindo Cáceres (en adelante LJGC), es un doctor en Ciencias Sociales, autor de 35 libros y más de 350 artículos publicados en 14 países. Es también fundador del Doctorado en Análisis del Discurso y Semiótica de la Cultura de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), ha fungido como promotor cultural en diversos proyectos desde 1972 y se ha desempeñado como catedrático en Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, España y México  (Universo sistema de noticias, 2021). Además, es un autor cuyo énfasis lo hace en la importancia de las redes sociales, lo positivo que es formar parte de las redes y mejor aún si están compuestas por un híbrido de personas con conocimientos de diferentes partes del mundo.

Fuente: https://sanluispotosi.quadratin.com.mx/san-luis-potosi/uaslp-transmitira-charla-con-jesus-galindo-caceres/ 

LJGC explica que “el conocimiento más sistematizado y formalizado es de gran utilidad, todo lo que proviene de las Sociologías, pero también lo es todo el conocimiento proveniente de la sabiduría popular. Se necesita de todo conocimiento sobre lo social posible para hacer frente a los problemas por resolver de relación entre las entidades que componen nuestro mundo social” (Galindo Cáceres, 2011). Por ello, Galindo Cáceres sostiene que la comunicación entre las personas de diferentes culturas podría dar grandes aportes para presentar posibles soluciones a algunos problemas o situaciones que afectan a diferentes comunidades o personas que, si bien es cierto, podría existir una diversidad de pensamientos entre sí, pero podrían unificar sus conocimientos para un fin en común.

Partiendo de esto, el autor plantea que “la ingeniería de la comunicación social es la ciencia de unir a las personas a partir de la articulación en comunidad, o separarlas a partir de la desarticulación de aspectos en común”, por lo que sugiere que se deben crear métodos que aporten a la unificación en comunicación entre culturas (Galindo Cáceres, 2011). Pero para esto, destaca la importante labor del ingeniero en comunicación, al que describe como la persona que identifica un problema y diseña posibles soluciones para cada situación.


Fuente: https://www.traslospasos.com.ar/Papel/9789508086600/Ingenier%C3%ADa+En+Comunicaci%C3%B3n+Social+Y+Promoci%C3%B3n+Cultural  

Referencias


Galindo Cáceres, L.J. (1997).  Comunidad virtual y cibercultura, el caso del EZLN en México. México: Universidad de Colima. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=31600502 

__ ([2004] 2008). Apuntes de historia de una comunicología posible: Hipótesis de configuración y trayectoria. En A. Gumucio-Dagron y T. Tuffe. (comp). Antología de comunicación para el cambio social: lecturas históricas y contemporáneas (844-851). Consorcio de Comunicación para el Cambio Social.     

__ (2011). Ingeniería en comunicación social y promoción cultural: sobre cultura, cibercultura y redes sociales. Benemérita Universidad de Puebla (1 ejemplar en Biblioteca).

Universo sistema de noticias. (2021).

 


Karla Elizabeth Alvarado De Medrano es salvadoreña, Graduada de la Licenciatura en Relaciones Públicas y Comunicaciones de la Universidad Francisco Gavidia. Actualmente estudiante de la Maestría en Gestión Estratégica de la Comunicación de la Universidad José Simeón Cañas (UCA),