Páginas

¿Cómo se construye audiovisualmente lo “americano” en el videoclip de This is not America (Residente, 2022)?

Por Luis Alfredo Ponce Benítez Gambino, mi hermano, esto sí es América Desde que los españoles llegaron a estas tierras, cuando todavía no s...

miércoles, 17 de agosto de 2022

¿Cuál es el modelo de comunicación propuesto por Stuart Hall en (1980)?

Por Lilian Xiomara Arévalo Benítez

Stuart Hall y los estudios culturales y de medios de comunicación

El académico jamaiquino Stuart Hall es considerado como uno de los intelectuales más importantes del siglo XX, por ser investigador pionero en los estudios culturales y los estudios de medios, en las décadas de los 70’s y 80’s. En el presente documento se analiza una de sus obras centrales: su propuesta sobre un modelo de comunicación circular en el que participan medios y audiencias, donde estas últimas desarrollan un papel activo en el proceso de codificación y decodificación de los mensajes. En una primera parte se exponen los inicios del académico y sus principales influencias, para luego desarrollar y analizar a detalle todos los elementos de su obra icónica.

Los estudios culturales enmarcan sus inicios en reflexiones de diversos autores sobre arte, identidad o economía, pero el nacimiento formal del culturalismo surge de la obra de Raymond Williams, a través de lo que él llamó “sociología cultural”. Es en ese contexto donde se engloban los estudios culturales como campo y movimiento (Caloca, 2015). Sin embargo, según Caloca (2015): “no puede hablarse de una consolidación disciplinaria, ni mucho menos de paradigmas o agendas temáticas de los estudios culturales, sino hasta los trabajos de Stuart Hall” (p. 4).

Hall nació y creció en Kingston, Jamaica, en el año de 1932, tiempo después, dejó su tierra de origen y se trasladó a Gran Bretaña para iniciar sus estudios en Literatura y Ciencias Sociales en la Universidad de Oxford. Posteriormente, ingresó como docente al Centro de Estudios Culturales Contemporáneos de la Universidad de Birmingham, desde su fundación en 1964 (Walsh y Vich, 2010).

Stuart Hall fue uno de los académicos más innovadores del pensamiento crítico contemporáneo y sus estudios están enmarcados en el concepto gramsciano de hegemonía y su relación con los medios de comunicación como estructuras dominantes, así también, sobre la cultura popular (Infoamérica, s.f.). Su obra ha enriquecido el desarrollo de las ciencias sociales, de la comunicación y de los estudios literarios y culturales de las últimas tres décadas (Restrepo, 2014).

Fuente: https://www.bellaterra.coop/es/bellaterra-edicions/autores-1/stuart-hall

Según Restrepo (2017) el pensamiento de Hall se vio influenciado por el contexto intelectual y político que vivía la Gran Bretaña en los años cincuenta y sesenta: “Entre los primeros intereses políticos, encuentra sus posiciones anticoloniales y sus búsquedas por comprender sus bagajes culturales jamaiquinos, con la dimensión racial y colonial que esto implicaba”. A partir de ese punto Hall se involucra en el movimiento de los estudiantes del Caribe en el Reino Unido.

La trayectoria de Hall empieza dentro del Centro de Estudios Contemporáneos de la Universidad de Birmingham, lugar que creó junto a Richard Hoggart y del cual fue director entre el año 1968 a 1979. Gracias a ese aporte fue considerado el padre formal y uno de los pioneros del culturalismo (Restrepo, 2014). Las investigaciones del Centro tenían como propósito generar estudios en áreas relacionadas a la cultura, medios de comunicación, lenguaje y en general, sobre formas culturales, prácticas e instituciones y su relación con la sociedad y el cambio social (Hall, Hobson, Lowe y Willis, 1980). De todas estas áreas, la relacionada a los estudios de medios, donde Hall realizó aportes significativos, se pueden destacar tres grandes momentos:

En la primera parte, los aportes se centraron en el papel ideológico de los medios de comunicación; las investigaciones abonaron a modificar el énfasis conductista de los enfoques de investigación previos (Hall et al., 1980). Sobre la segunda parte, Hall (et al., 1980) expone: “... desafiamos las nociones de los textos de medios como portadores transparentes" de significado - como el "mensaje" de alguna manera indiferenciada- y prestamos mucha más atención que en las formas tradicionales de análisis de contenido, a su estructuración lingüística e ideológica”.

En tercera instancia, se hizo un importante aporte a la deconstrucción sobre el papel pasivo de las audiencias, tal como era planteado hasta ese momento por las teorías clásicas de la comunicación. Se desarrolló una teoría donde se plantea el proceso de codificación realizado por los medios de comunicación y el proceso de decodificación que realizan las audiencias, en donde se pueden presentar variaciones y diferentes lecturas (Hall et al., 1980).

Proceso de comunicación propuesto por Hall

Esta última gran área de análisis llevó a Hall a centrar su atención en las audiencias y plantear su teoría sobre Codificación y Decodificación, tal como se mencionó con anterioridad. Esta teoría difiere del modelo clásico de comunicación de masas, en donde se plantea una linealidad y concentración en el nivel de intercambio de los mensajes; se presenta una estructura Emisor/Mensaje/Receptor, sin contemplar otros elementos relacionales entre quienes emiten los mensajes y quienes los reciben (Hall et al., 1980). Para Hall, existen otros componentes en el proceso de comunicación, es por ello que propone un modelo circular donde se engloba la producción, circulación, distribución/consumo y reproducción. Sin embargo, Hall (1980) explica que es necesario la articulación de esas cuatro etapas en el circuito para un mayor resultado, no obstante, describe cada paso como independiente, ya que, los significados y mensajes en la producción discursiva se organizan mediante la operación de códigos dentro de las reglas del lenguaje, es decir, que cada etapa afectará el mensaje que se transmite como resultado de su forma discursiva.

Ante lo anterior resulta importante que una vez que se logra el discurso, este debe transformarse en prácticas sociales para que sea completo y efectivo. Hall et al. (1980) un aspecto importante en esta teoría: “Si no hay significado, no puede haber consumo. Si no se articula el significado con la práctica, este no tiene efecto” (p.1). Cada uno de estos momentos ayuda a definir el siguiente; sin embargo, ninguno asegura que el siguiente paso deba suceder en tiempo y forma porque puede ser interrumpido.

En este proceso, según Hall (1980) se inicia con la etapa de la producción, en la que se elaboran los mensajes para ser distribuidos a las audiencias. Para el autor, este paso tiene su propio elemento discursivo, ya que está compuesto por significados e ideas (p. 1-2). La circulación se enmarca en cómo las audiencias adquieren y utilizan los mensajes que les envía el emisor (Hall, 1980, pp.1-2).

Hall (1980) explica que el éxito del mensaje en cuanto al consumo depende de la decodificación de estos. Plantea que el mensaje debe adoptarse como un “discurso significativo” y decodificado de la misma manera. Una vez que la audiencia haya interpretado los mensajes a su manera, comienza la etapa de la reproducción. Es así como se completa el modelo circular, con las audiencias decodificando, interpretando y reproduciendo los significados. 

Figura 1. 

Esquema de comunicación propuesto por Stuart Hall.

Nota: Elaboración propia con datos de Hall, Jobson y Willis (1980).

La figura 1 aparentemente muestra “similitud” con lo explicado sobre el proceso de comunicación propuesto por Hall, pero no tienen la misma función. Hall (1980) expone: “...no constituyen una inmediata identidad. Los códigos de codificación y decodificación pueden no ser perfectamente simétricos. Los grados de simetría en el intercambio comunicativo depende de los grados de simetría/asimetría establecidos entre las posiciones de personificaciones, codificador-producto y decodificador-receptor” (p. 3). Sin embargo, Hall recalca que lo anterior depende de los grados de identidad y no identidad entre los códigos, los cuales pueden transferir, interrumpir o distorsionar lo que tiene que ser transmitido.

La ausencia de articulación entre los códigos influye en la relación y posición entre el emisor y las audiencias, pero, además, Hall (1980) sostiene que: “Tiene algo que ver con la asimetría entre los códigos de la fuente y el receptor en el momento de la transformación dentro y fuera de la forma discursiva” (p. 2). Para Hall existe una especie de lucha cultural entre los creadores y receptores de mensajes, en donde se ponen de manifiesto y en perspectiva los sistemas de representación; es por ello que define la posibilidad del malentendido a la hora de decodificar el mensaje, en la cual plantea tres lecturas hipotéticas, las cuales se explicarán más adelante, ya que antes es importante definir el significado de “Representación” y explicar su relación con la cultura.

De acuerdo a Hall (1997) se puede definir representación como:

La producción de sentido de los conceptos en nuestras mentes mediante el lenguaje. Es el vínculo entre los conceptos y el lenguaje el que nos capacita para referirnos sea al mundo ‘real’ de los objetos, gente o evento, o aun a los mundos imaginarios de los objetos, gente y eventos ficticios (p. 17).

A continuación, se presenta un resumen de la conferencia brindada por Stuart Hall en 1997, en la Universidad de Westminster, Inglaterra, en donde explica y amplía la relación de representación y cultura. Enlace del vídeo disponible en la fuente de la imagen.  


Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=pGh64E_XiVM&feature=emb_logo 

Además, Hall distingue otros elementos que influyen en la manera en que las personas interpretan y decodifican los mensajes: el sentido connotativo y denotativo de un signo. Hall (1980) analiza el significado de connotación y denotación expresando:

La teoría lingüística frecuentemente emplea la distinción entre “denotación” y “connotación”. El término “denotación” se equipara con el sentido literal de un signo. “Connotación” en cambio suele ser empleado simplemente para referirse a significados menos fijados y por lo tanto más convencionalizados, asociativos, los cuales varían y dependen de la intervención de códigos (p. 122).

El papel activo de las audiencias y las formas de decodificación de los mensajes

Las decodificaciones de los mensajes realizadas por las audiencias no solo dependen de sí mismas, sino que hay una serie de factores que influyen y que las construyen, como, por ejemplo, sus núcleos familiares, la educación que reciben, los medios de comunicación que consumen, y otros contextos sociales, políticos, económicos y culturales (Caloca, 2015, p. 9). Al tener estas influencias, las audiencias pueden realizar diversas lecturas de un mensaje, ya que, como lo expresa Hall (1973) citado en Caloca (2015): “Los significados están bajo el dominio de un discurso, pero también, de un evento de lectura” (p. 7). Lo anterior indica que tanto los medios como las audiencias tienen la capacidad de dar significado a los mensajes, y esto se da por medio de lo que Hall (1996b) citado en Caloca (2015) denominaba articulación permanente: “La unión de diferentes elementos que se conectan, bajo ciertas condiciones, y forman nuevos conceptos” (p.7). 

Las audiencias pueden, por un extremo, aceptar todos los códigos del mensaje y estar de acuerdo con el discurso hegemónico transmitido, o, por el contrario, rechazar el mensaje, aun cuando comprende el significado del mismo. En ese contexto, Hall (1980) plantea tres formas hipotéticas de decodificar los mensajes:

    Dominante:  El receptor toma el significado real del mensaje exactamente como se lo envía el emisor.

     Negociada: Se da una mezcla de elementos que pueden ser de aceptación y rechazo. El receptor también puede aportar significados.

     Opuesta: El receptor decodifica el mensaje de una manera contraria a lo que pretendía el emisor. rechaza el mensaje en su totalidad.

Para entender mejor estos escenarios, se presenta en la figura 4 un ejemplo en el que una candidata a la presidencia expone una propuesta de campaña y cómo diversas personas de la audiencia hacen lecturas distintas a partir de la interpretación del significado.

Figura 2. 

Lecturas de las audiencias a partir del discurso codificado


Nota:
 Elaboración propia con datos de Hall (1980), Modelo de Codificación/Decodificación.

Con las investigaciones que Hall realizó sobre las audiencias y su nueva propuesta de un modelo de comunicación circular, tal como se desarrolló en este escrito, se confirma la relevancia que este autor ha tenido dentro de los estudios culturales y en general, dentro de las Ciencias Sociales. Las diversas investigaciones realizadas en esas áreas llevaron a Hall a ver a las audiencias de una forma distinta (activas) a como lo hacían la mayoría de autores contemporáneos. Relacionó a la cultura con la comunicación, para demostrar como cada persona es construida a partir de las relaciones que esta tiene desde su nacimiento con diferentes grupos sociales como la familia, escuela e iglesia, por mencionar algunos ejemplos. 

La noción de cultura así se vuelve un elemento central en los estudios de medios, ya que Hall lo define como la forma en que damos sentido y significado al mundo. Nuestros sistemas de representaciones influyen en las lecturas que tenemos sobre mensajes y discursos, en el proceso de decodificación. Bajo el planteamiento de Hall, las audiencias son el inicio y el fin de este proceso, tal como se explicó al inicio del ensayo, es por esta razón que se define como “circular” el proceso de comunicación. 50 años después, el legado de Hall aún está vigente, aunque en la actualidad algunas cosas han cambiado; por ejemplo, con los avances tecnológicos, la diversidad de medios e información que es codificada y a la cual quedan expuestas las audiencias es alta, aún así se continúan manifestando las diferentes lecturas a estos mensajes, ya que, sin importar la complejidad de estos elementos, como seres humanos se tiene la capacidad de segmentar, interpretar y dar significado a los mensajes.

 Referencias

Caloca, E. (2015). Significados, identidades y estudios culturales: Una introducción al pensamiento de Stuart Hall. Razón y Palabra (92),1-32. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=199543036055

Hall, S., Hobson, D., Lowe, A. & Willis, P. (eds.). (1980). Cultura, Medios y Lenguaje. Centro de Estudios Culturales Contemporáneos, Universidad de Birmingham.

Hall, S. (ed.). (1997). Representación: representaciones culturales y prácticas significantes. Sage Publications.

Infoamérica. (s.f.). Stuart Hall (1934-2014). Perfil biográfico y académico. https://www.infoamerica.org/teoria/hall_s1.htm

Restrepo, E., Walsh, C., & Vich, V. (eds.). (2010). Sin Garantías: Trayectorias y Problemáticas en estudios culturales. Envión Editores.

Restrepo, E. (ed.). (2014). Stuart Hall desde el sur: Legados y apropiaciones. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). http://www.ram-wan.net/restrepo/documentos/hall-desde-el-sur.pdf

     __ (2017). Stuart Hall: derroteros y estilo de trabajo intelectual. Desacatos, (53), 170-179. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1607-050X2017000100170&lng=es&tlng=es.

 

Lilian Xiomara Arévalo Benítez es Licenciada en Periodismo graduada de la Universidad de El Salvador (UES). Actualmente, es coordinadora de la unidad de comunicaciones de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UES. Su experiencia profesional se enmarca en la comunicación institucional. Además, tiene diversos estudios sobre periodismo con enfoque de género y derechos humanos, comunicación política y manejo de crisis.